¿Odias los chalecos que bailan o aprietan? Con RunnerFit eso se acaba. Su sistema de ajuste universal se adapta a cualquier complexión, desde talla S hasta XXL. Sin molestias, sin rebotes. Solo la sujeción justa para que te olvides de que lo llevas puesto.
Correr con una botella en la mano es incómodo. Con una mochila, pesa y rebota. RunnerFit lo resuelve con un bolsillo trasero diseñado específicamente para tu botella de agua. La llevas ajustada a la espalda, sin que se mueva, sin que te moleste. Cuando necesites hidratarte, la alcanzas en un segundo.
Tu teléfono —incluso los modelos grandes— queda protegido del agua, sudor y golpes gracias a su bolsillo impermeable con cierre seguro. Está ubicado para que lo saques y guardes en segundos, sin interrumpir tu ritmo.
¿Tienes una app que no está entre las instaladas (como HBO Max, Movistar Tv, Twitch o alguna otra app)? No hay problema. Drivox también tiene función MirrorLink para reflejar o duplicar cualquier app de tu celular en la pantalla del auto. Así que no hay límites: si está en tu teléfono, se puede ver en la pantalla grande. Incluso el juego favorito que tienes instalado.
Como las apps corren en Drivox y no en tu móvil, tu teléfono queda libre para lo que necesites: atender llamadas, responder mensajes, usar el GPS por separado o incluso apagar la pantalla para ahorrar batería. Drivox hace todo el trabajo pesado.
Nada de estar emparejando cada vez. La primera vez configuras Drivox en segundos (le das la contraseña de tu WiFi o hotspot). De la segunda en adelante: enciendes el auto, Drivox se conecta automáticamente al internet, y en segundos ya tienes todas tus apps listas. Las apps de video funcionan fluidas, sin cortes ni desincronización.
Esto es clave:
No necesitas taller, no necesitas destornilladores, no necesitas saber de electrónica. Lo hace cualquiera.